No soy una persona optimista, no soy una persona feliz, no soy una persona de muchos años por lo que, algunos podrían estar en contra de mis palabras pero sinceramente, no me interesa.
Las personas van y vienen, pero la vida es corta y vos siempre vas a tener que seguir. El tiempo no se detiene por nada ni por nadie. A veces, le gente hace promesas sin saber lo que está diciendo por lo que, no dependas de un montón de palabras absurdas que sólo te hacen ilusión. De todos modos, todos se van, y los que se quedan, alguna vez en la vida, se tendrán que ir.
No nos hagamos falsas ilusiones, no tengamos falsas esperanzas. Tenemos que acostumbrarnos a una vida solos porque en algún momento de nuestras vidas, lo estaremos.
Existe la gente solitaria, hundida en sus pesares. Existe tanto la tristeza como la felicidad. Pero para mi concierne, la tristeza está presente en gran parte de nuestras vidas para que, la felicidad sea tan anhelada como lo es.
En especial en la adolescencia, al comenzar a descubrir la realidad del mundo en el que vivimos, al comprender ciertas cosas que no son como creíamos, nos decepcionamos. A veces entristecemos al recordar aquellos momentos en los que no había mayor dolor que una raspadura en la rodilla por haber caído. Ahora se nos acercan otros problemas, otras responsabilidades, otras cosas en las que pensar.
Están los que tienen la vida completamente arreglada, viviéndola felizmente y sonriendo como nunca. Pero también están las que no terminan de decepcionarse con sus realidades, con el mundo, con absolutamente todo y terminan hundiéndose en un vacío tan oscuro como la depresión.
La sociedad tampoco es que ayuda, los estereotipos cada vez son más difíciles de alcanzar por lo que, el poder encajar se complica cada vez más y es ahí cuando surgen las típicas enfermedades en adolescentes como: La depresión. anorexia, bulimia, pensamientos suicidas, entre otros.
¿Y cómo no?
Si uno se pone a ver películas, programas de televisión, revistas, lo que sea, siempre el símbolo de perfección es una mujer delgada y hermosa. Entonces las preguntas e inseguridades surgen. ¿Soy linda? ¿Soy lo suficiente delgada? ¿Le gustaré a alguien? ¿Me querrán?

Comienzan las comparaciones; Ella es muchísimo más delgada y bella que yo. A ella la quieren todos porque es hermosa entonces, yo también quiero serlo.
Las palabras e insultos hieren aún más; Gorda, obesa, fea, horrible, etc.





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